¡Qué bueno!
Qué bueno que en mi vida se hayan cruzado personas especiales que me enseñaron rutas alternativas y caminos de sueños.
Qué bueno que me haya encontrado con creadores de vida y generadores de esperanza.
Qué bueno que aprendí el manejo y uso de herramientas útiles para vivir: poner límites, confrontar, llamar a las cosas por su nombre, no posponer, probar, experimentar, hablar desde los sentimientos, vivir el momento presente con intensidad...
Qué bueno que sea capaz de atraer fuerzas positivas y de desechar situaciones y personajes chupa-energías.
Qué bueno que siga encontrando con quien compartir proyectos y vivir desilusiones, si se da el caso.
Qué bueno que aún conserve la ilusión por vivir, por aprender, por mejorar, a pesar de los momentos de dolor e insatisfacción vividos, de las lágrimas vertidas y de los vacíos interiores.
Qué bueno que todavía espere oportunidades y encuentros, ideales y sueños, detalles, compromisos...
La escribana del Reino
M.E.Valbuena