Suscríbete

Cuando existe la esperanza, todos los problemas son relativos

La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como unas palabras bondadosas"

Sigmund Freud, creador del psicoanálisis

Comunicación / Noticias

esquina cuadroesquina cuadro

Testimonio emocionante de una orientadora del T.E. de León: "Saldré adelante cueste lo que cueste"

Foto de Testimonio emocionante de una orientadora del T.E. de León: "Saldré adelante cueste lo que cueste"

"UN ANTES Y UN DESPUES" . Testimonio sangrante de una orientadora del T.E. de León


A veces nos tiene que parar la vida para que realmente valoremos las pequeñas cosas,! y no digamos las grandes!..

 

A mi un día me paró y me hizo una serie de advertencias. Yo corría, iba, venía, programaba el futuro, y mi mente corría mas que el tiempo, y mira que éste corre. Pero un buen día me paró y vaya que si me paró.

 

Me diagnosticaron una enfermedad crónica. Yo encima, como acostumbro a ver la botella medio llena me alegré porque era "una colitis ulcerosa crónica" y no un cáncer.Y era para alegrarse. Pero antes de cumplir el año del diagnóstico, me dió un brote rebelde y malo, y cuando los médicos pensaban en una semana de hospitalización y tratamiento, y para casa, se convirtió en cuarenta y seis dias de internamiento, pasar por quirófano, muy, muy deteriorada y como último recurso salir sin colón y con una bolsa en el lateral derecho debido a una "ileostomía". Pero me volví a sentir contenta con mi bolsa y sin colon,"yo Vivía!.

 

Después vendrían otras dos operaciones, una para hacerme "un reservorio", dicho vulgarmente un colon artificial a partir del intestino delgado. La tercera operación cerrar la "ileostomia" es decir quitarme la bolsa.Todo esto en tres años y ocho meses. Lo peor venía una vez quitada la bolsa, mi intestino estaba medio atrofiado y no respondía bien.

 

Pasé cinco meses de experimentos, siendo internada cada dos por tres, muy deteriorada y con mucho sufrimiento, tambien a nivel psíquico, pues algunas de las personas cercanas me desanimaban diciendo "!Si no te hubieras quitado la bolsa!"...A esto yo respondía "saldré adelante como siempre cueste lo que cueste".

 

Y asi fué. Hace cuatro años y ocho meses que estoy sin bolsa y después de los primeros cinco meses malos empecé a mejorar.

 

Desde entonces hago una vida normal, me siento contenta, he aprendido a valorar lo que supone caminar, ser autosuficiente, ya que dependí de ayuda para muchas necesidades.

 

VIVO con mas ganas de disfrutar, de ser féliz y contagiar mi felicidad.

 

Todo este crecimiento y valoración se lo debo a la enfermedad y al Teléfono de la Esperanza que me ha ayudado a crecer a partir de las dificultades.

 

R.A.G.


Gracias por compartir con todos nosotros tu experiencia.

 

 

noticias anteriores

Ver más noticias »
esquina cuadroesquina cuadro
Acceso al área privada Logotipo de sanidad y política social Logotipo Fundación Obra
											Social - La Caixa Logotipo de Caja Madrid Diseño y desarrollo web O2W eSolutions