La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como unas palabras bondadosas"Sigmund Freud, creador del psicoanálisis


Me cuenta un compañero que está harto de recibir un trato inmerecido por parte de los demás, que él espera más agradecimiento del que recibe, más acogida, más entusiasmo en general. Se queja de no ser escuchado suficientemente, ni de ser tenido en cuenta en muchas ocasiones. Él cree que actúa de forma justa y adecuada, por ello no entiende que, siendo así, le pase lo que le pasa.
Le escucho atentamente, como el TE me ha enseñado, y en un momento dado le insinúo que, si teniendo esa actitud recibe determinados comportamientos, tal vez podría probar a cambiar de actitud a ver qué pasa. Le intento hacer ver desde la lógica que si siempre hace lo mismo recibirá, consecuentemente, lo mismo. Busco hasta un ejemplo: si siembras coles y no te gustan, tendrás que sembrar otra cosa. De lo contrario siempre recogerás coles.
Me mira extrañado durante unos minutos –en los que yo creía ingenuamente que estaba procesando mi información- y al final me dice muy convencido:
- ¡Pues sólo faltaba eso! Yo hago lo que “hay que” hacer. Los que tienen que modificar su comportamiento son ellos, no yo.
Me dejó sin palabras.
La Escribana del Reino
M.E.Valbuena
Revista avivir (Nº 245)
Buscar noticias
Últimas noticias
Noticias sobre el Teléfono
Inscríbete y haz fotos.
Una jornada de sensibilización .

