La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como unas palabras bondadosas"Sigmund Freud, creador del psicoanálisis


Hola a todos aquellos que de vez en cuando os asomáis y os permitís dar un paseo por este blog, nuestro blog!!! Quiero compartir con vosotros, que este fin de semana pasado, en la Calle Padre Isla nº24 en el 4ºIzq, donde se encuentra ubicada nuestra sede del Teléfono de la Esperanza, nos reunimos un grupo de personas para asistir al Curso que lleva por título “Piensa Bien para Sentirte Mejor”, interesante título, ¿no? Ya nos hace pensar… y preguntarnos… ¿y cómo pienso, yo?.... Para resolver esta pregunta y otras más… teníamos por delante 66.600 apasionantes segundos.
Nos habían citado el viernes a las 18:00, íbamos llegando a cuentagotas, unos llegaban acompañados, habían realizado algún curso más y se conocían, otros venían solos… pero todos teníamos algo en común, todos traíamos puestas nuestras inquietudes, nerviosismo, expectación, intranquilidad… pensamientos, interrogantes, además de los 12.600 segundos que íbamos a compartir juntos este primer día. El ambiente iba tomando calidez con lo que portábamos cada uno de nosotros… Comenzó el curso con la bienvenida, presentación y primera charla de Esther, nuestra psicóloga, como siempre estupenda y dando lo mejor de sí. Iba consiguiendo que el ambiente fuese cada vez más distendido, tuvo la habilidad de hacernos ver que el 92% de todos nuestros pensamientos no se basan en algo real, sino que están contaminado por nuestros “virus mentales”, “cotilleos”, pensamientos sobre el futuro: “Y si pasa esto??? Y si pasa lo otro???”y que tan sólo un 8% de lo que nos preocupamos en nuestro día a día es algo real… A partir de este momento, y observando la cara de asombro de los allí presentes, así como el cambio a posturas más relajadas, tuve la sensación de que en tan sólo 600 segundos se empezaban a mezclar, con las sensaciones iniciales, sensaciones de tranquilidad, de armonía, de fuerza, de interés… Sensaciones que tras el descanso iban ocupando cada vez más espacio entre nosotros… se palpaban las ganas de estar ahí, de mejorar, de aprender…
Comenzó de nuevo Esther hablándonos del ABC, y no precisamente del que alguno compra cada día en el Kiosko, sino de algo que todos llevamos con nosotros, nuestros acontecimientos (A), nuestros sentimientos (B) y nuestros comportamientos (C)… más pistas para darnos cuenta de que estábamos en el camino…
Llegó la “despedida” se sentía ya cierta cercanía entre los que no nos conocíamos… hubo besos y abrazos para todos… en general nos íbamos con la sensación de haber empezado a bucear por el interior de nuestras cabezas, sabíamos que había errores en nuestra forma de pensar… y nada más y nada menos que esos errores ocupaban el 92% del total de nuestros pensamientos…pensamientos grabados, que saltan de forma automática, como si de un disco rayado se tratase, alejándonos de sentirnos mejor, como dice la segunda parte del título del curso.
Hubo un comentario que me gusto escuchar, y observar la sonrisa de la persona que la decía: “Siento liberación, ya que la llave la tengo yo”, creo que es algo muy revelador para la persona.
Día 2.-
Esta fuerza y estas ganas que nos habían invadido el día anterior nos servirían para portar y poder explotar al máximo los 34.200 segundos que íbamos a estar juntos durante el sábado.
Nuestra aventura comenzaba a las 9:30 de la mañana. Empezó el día de nuevo con Esther, comenzó recordándonos ese 92% y continuó dándonos pistas… ¿cómo construimos nuestros pensamientos?- con nuestro lenguaje – y ¿qué tipo de lenguaje utilizamos cada uno de nosotros? ¿tendemos a machacarnos a menudo?
Tras una pequeña pausa tuvimos la suerte de contar con nuestra compañera Vanesa, psicóloga y voluntaria, nos ayudo con ejemplos a clarificar qué había en nuestras cabezas… y mientras ella hablaba, comenzamos a prepararnos para bucear, llenamos nuestra botella de oxígeno, cogimos gafas oscuras y de colores, una cámara de fotos y comenzó la inmersión… Observamos y fotografiamos nuestros: “TENGO que hacer…,” “DEBERÍAS de ser más…”, “TENDRÍAS que haber hecho…” , exigencias, nuestras y de los demás, excusas y justificaciones; también todos los: “NUNCA” (“nunca encontraré una pareja que me quiera”), “SIEMPRE” (“siempre metes la pata”), “NADA” (“no sirvo para nada”)… y empezamos a darnos cuenta de que esos pensamientos no nos hacen bien, y que estaría mucho mejor cambiarlos por: “me gustaría encontrar una pareja”, “algunas veces meto la pata, pero otras muchas, no”…
Esta actividad compartida fue espectacular, nos encontramos peces y plantas de colores vivos y agradables, otros con colores más desagradables, zonas con las aguas más contaminadas y zonas con las aguas más claras… en definitiva, compartimos nuestros pensamientos, y eso nos enriqueció mucho. A pesar de que no resulta agradable darse cuenta de la gran cantidad de pensamientos dañinos que nos enviamos cada día, nos dimos cuenta de que no estamos solos en el camino. Ahora lo que toca es desaprender todo eso que hemos aprendido y que no nos viene bien, y qué mejor manera que hacerlo en compañía, así nos daremos cuenta de muchas más cosas que si lo hiciésemos solos. Chicos! lo más importante, es que aunque ahora quizá no tengamos del todo claro cómo desaprender y volver a aprender, sí tenemos cierta claridad en lo que no queremos seguir aprendiendo.
|
N |
os íbamos a comer… con fuerzas, sin pensar en que tan sólo 19.800 segundos juntos escuchando con las “orejas de Dumbo” a nuestras compañeras Esther y Vanesa, nos habían servido para empezar a poner nombre y darnos cuenta que en nuestro interior convivía de todo, sólo había una pequeña dificultad y es que hasta ahora nos habíamos fijado más para el agua contaminada, los peces de colores más tristes y de sonrisa más desagradable. ¡¡ Qué Fotos hemos conseguido!!
|
Tarde |
|
P |
or la tarde, nos reunimos en grupos de 14 más o menos, unos con Valentín y otros conmigo, Geles. Cada uno individualmente, íbamos a ir mostrando y observando nuestras FOTOS: ¡qué peces nos estábamos encontrando mientras buceamos!, describíamos sus colores, de qué estaban hechos: qué pensamientos teníamos, sentimientos, tipo de comportamientos… Fueron reuniones enriquecedoras, con un clima cálido, cercano, de respeto y de aceptación para todos y cada uno de nosotros… solamente teníamos que fijarnos en nuestra soltura para expresarnos sin tapujos… con la intensidad justa para poder estar allí… En tan sólo 5.400 segundos juntos, fuimos capaces de alcanzar un clima realmente ¡¡AcogedoR!!.
|
E |
l pensamiento, idea o creencia común en estos momentos del curso, me atrevería a recogerlo en la siguiente frase:
“Si hemos podido caminar hasta hoy y dar los pasos que hemos podido dar… con los obstáculos, las piedras, los cardos que hemos puesto en nuestro jardín de rosas … imaginaros con lo que vamos descubriendo y trabajando lo que podemos llegar a vivir”
Nos quedaban 7.200 segundos para irnos a casa… la mayoría cansados no por lo que estábamos haciendo o viviendo sino por las sillas… dolían nuestras “posaderas”, je, je… nos tocaba escuchar a nuestro compañero Valentín, voluntario de esta casa. Nos llevó de nuevo a conectar con nuestra actividad de buceo… y de lo que vamos descubriendo ¿qué nos ata?...Para darnos pistas, comenzó contándonos su propia experiencia personal, seguida de “cuentos” con una lectura que nos dejaban pensativos… todo esto lleno de humor… Fuimos capaces de reírnos todos juntos de aquello que nos está incomodando impidiéndonos caminar en nuestra vida… ¡¡cómo se relativiza todo compartido con las personas adecuadas!!! y ¿Cuáles son las adecuadas?, en este caso, aquellas que nos hemos encontrado en la sede del Teléfono de la Esperanza. Personas que respetan, escuchan y no juzgan… Finalmente Esther despidió los últimos 1.200 segundos. Lo hizo con una charla concreta y concisa de las teorías a las que podemos recurrir para empezar a trabajar aquello que empezábamos a descubrir.
En la despedida de nuevo hubo abrazos y besos, esta vez con más intensidad y nos llevamos nuestra mochila cargadita!: pistas, descubrimientos, sensaciones (inquietud, alegría, liberación…), pensamientos (destaco uno: “nunca me hubiera imaginado cómo me estoy complicando la vida”).
Día 3.-
Último día y sentíamos que nuestras fuerzas seguían con una intensidad semejante al primer día. Llegamos cada uno de nosotros con nuestros últimos 19.800 segundos por delante para compartir en este día de Domingo. Un día interesante, trabajaríamos un hábito que en principio, aunque todos lo reconocíamos, no éramos conscientes del peso que tenía en nuestras vidas, su nombre era “PosponeR”… nos dimos cuenta de lo que tenía que ver todo lo que habíamos descubierto en los días anteriores con ese hábito… ¡Cómo nos manipulamos para PosponeR aquello que nos resulta desagradable!!!… Otra pista para comenzar a hacer cambios positivos en nuestra vida… Ala! A bucear y a hacer fotos: ¡qué posponemos! ¿por qué lo posponemos? ¿cómo nos convencemos para posponerlo?... Increíble, como en las charlas anteriores, en 3.600 segundos de nuestro tiempo otro descubrimiento nuevo, más fotos para nuestro álbum, más pistas para llegar al segundo objetivo del curso “Sentirnos Mejor”.
Con lo que estamos observando y fotografiando mientras buceamos… ¿qué podemos hacer?. Cargados con todas estas fotografías nos fuimos a nuestro grupo de 14… allí no nos costó mostrar las fotos que hablaban de nuestras postergaciones, fotos que incluso nos explicaban o nos decían por qué postergamos, e incluso hubo algún valiente que se vino con la caña para empezar a pescar y tratar de eliminar y/o pintar ese pez que no le gustaba de otro color… entre todos sacamos fotos, unas nos gustaban más que otras… pero lo importante, es que en el ambiente se respiraba ¡EsperanzA! ¡GanaS! ¡IlusióN! y lo que todos valorábamos de nuevo, fue la ¡UnióN! y el ¡Respeto!, sin olvidarnos del “Humor”...
Estas sensaciones fueron puestas en común, con diferentes palabras, cuando nos unimos los dos grupos para, junto con Esther y Mercedes (Presidenta del Teléfono de la Esperanza), hacer una valoración de lo que había supuesto para todos y cada uno de nosotros este Curso… En resumen… fue muy emotivo, cada uno aportamos el pez más vivo que habíamos visto mientras buceábamos, igual no lo habíamos conseguido pescar aún, pero ya sabíamos cuál era el que queríamos pescar…el que nos estaba haciendo la vida más complicada.
Pensad que si un curso de tan sólo 66.600 segundos nos ha permitido darnos cuenta de todos estos descubrimientos, junto con un trabajo personal que llevaremos a cabo en los 479.5200 segundos todo lo visto en el curso, que compartiremos en 5.400 segundos cada semana, unos los lunes y otros los miércoles, que dedicaremos a un tema concreto para poder profundizar en él, así durante 8 semanas…sin duda los beneficios van a ser muchos… ¡¡Ánimo!! “lo mejor está por venir”…
Revista avivir (Nº 245)
Buscar noticias
Últimas noticias
Noticias sobre el Teléfono
Inscríbete y haz fotos.
Una jornada de sensibilización .

