La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como unas palabras bondadosas"Sigmund Freud, creador del psicoanálisis


Las llamadas al Teléfono de la Esperanza son totalmente anónimas, por lo que es difícil determinar su procedencia. A pesar de eso, las estimaciones de este servicio en su centro de Valladolid en los últimos años apuntan a que el 20% de las consultas que reciben proceden de Palencia. También es significativo el dato de que el 10% de los voluntarios que atienden el Teléfono vallisoletano son palentinos y se desplazan a la vecina capital para ofrecer su colaboración.
Estas dos cifras justifican el interés de la ONG por extender su labor y acercarla a Palencia, donde el próximo año podría comenzar a funcionar una nueva asamblea de la Asociación de Amigos del Teléfono de la Esperanza (Amites). «Se trata de una forma de comenzar a trabajar. No es una sede del Teléfono propiamente dicha. Los centros de Amites sirven para dar a conocer nuestro trabajar, ofrecer formación y promocionarnos, y con el tiempo pueden convertirse en sedes del Teléfono, pero para eso hace falta colaboración de la gente, voluntarios y, sobre todo, la ayuda de las administraciones», asegura Eloy González, presidente del Teléfono de la Esperanza de Valladolid, a la vez que explicaba la dificultad se sacar adelante un centro de estas características. «Poner en marcha un Teléfono de la Esperanza es dificil. Hacen falta voluntarios formados, medios e infraestructuras que son costosas. Es un proceso largo que puede durar varios años», agrega.
Servicio continuo
El Teléfono de la Esperanza de Valladolid funciona desde hace 17 años y recibe llamadas de toda España. Está atendido por unos 70 voluntarios que responden a cualquier llamada las 24 horas del día, los 365 días del año. A falta de unas fechas para cerrar el balance anual de llamadas recibidas, su presidente recuerda que «cada año aumentan las llamadas», que el año pasado ya rondaron las 5.000. «Estamos contentos con el trabajo de este año, porque hemos inaugurado la nueva sede, que es más grande y nos ofrece más posibilidades para organizar cursos y actividades. Tenemos más espacios y más medios», añadió Eloy González.
El Teléfono de la Esperanza se aleja actualmente de la imagen tópica que lo acompaña. Hoy en día, es una organización que ofrece numerosos servicios, como orientación familiar o psicológica, asistencia jurídica, terapias de apoyo y actividades relacionadas con la promoción de la salud emocional -cursos, grupos de trabajo o talleres-. «Estamos dando el paso de ser una oenegé de acción social para contribuir también en la cooperación al desarrollo. En este sentido, hemos comenzado a trabajar en hispanoamérica, donde estamos instalando sedes en varios países», explicó González.
A pesar de esta renovación y su expansión por otros continentes, el Teléfono de la Esperanza sigue siendo una referencia cercana en el principal servicio que desempeña, y lo es más en estas fechas navideñas. «Se nota un incremento de llamadas estos días», recordó Eloy González, y es que Navidad es cuando más se puede necesitar escuchar una voz amiga al otro lado de la línea.
Más información:
Teléfono de la Esperanza de Valladolid
C/ San Fernando, 7. Valladolid.
983 30 70 77
La Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza nació en Sevilla en el año 1971 de la mano de Serafín Madrid. Desde entonces, se ha extendido por todo el mundo. En España, cuenta ya con 24 centros funcionando y otros seis en período de creación, y tiene a su servicio a cerca de 2.000 voluntarios trabajando en ellos, pero su labor se ha extendido por dos continentes. Actualmente, está funcionando o en proceso de comenzar a hacerlo en Suiza, Gran Bretaña, Portugal y varios países hispanoamericanos como Argentina, Chile, Ecuador, Honduras, Colombia y Bolivia, en estos dos últimos países cuenta incluso con dos sedes, que funcionan desde la década de los noventa.
Esta presencia en el continente americano responde a una evolución de la oenegé en los últimos años, en los que ha pasado de ser una organización de acción social a convertirse también en un agente dedicado a colaborar en cooperación al desarrollo.
En Castilla y León, la labor del Teléfono de la Esperanza comenzó hace 17 años en el centro pionero de Valladolid. El año pasado, se unió a esta labor el centro de León y en Salamanca funciona otro similar desde hace cuatro años. Trabajan de forma independiente, pero se mantienen en contacto y organizan actividades conjuntas.
Por otra parte, dentro de la región, en Burgos también funciona, desde principios de la década de los setenta, la Asociación Teléfono de la Esperanza de Burgos y de Castilla y León. Tiene unos fines y ofrece servicios similares a los centros de León, Valladolid y Salamanca. Esta asociación se integra en la Federación de Teléfonos Autónomos de España junto a las creadas en Barcelona, San Sebastán, Bilbao y Vitoria.
Fuente: El Norte de Castilla
Imagen: Ricardo Otazo
Revista avivir (Nº 245)
Buscar noticias
Últimas noticias
Noticias sobre el Teléfono
Inscríbete y haz fotos.
Una jornada de sensibilización .

