
Con la emoción de ver el Palacio de Benacazón abarrotado y mucha gente de pie, el Teléfono de la Esperanza de Toledo comenzó su andadura de forma oficial el pasado 11 de noviembre, aunque en realidad esta fecha marca el estreno de su línea telefónica de atención en crisis (Tfno: 925 23 95 25), porque los voluntarios de nuestra Asociación en "la ciudad de las tres culturas" llevan ya casi cuatro años desarrollando actividades y cursos para promover una saludable vida emocional de los toledanos.

A la inauguración de la sede del Teléfono de la Esperanza de Toledo, que fue apadrinada por diversas personalidades de la ciudad, asistieron numerosos voluntarios y amigos del Teléfono tanto de Castilla-La Mancha como de otras regiones españolas.
Abrió el acto de inauguración Martín Molina, director general de la Obra Social de la Caja Castilla-La Mancha, quien aseguró que la institución a la que representa va a continuar colaborando en esta comunidad con el Teléfono de la Esperanza, como lo ha hecho hasta el momento. En este sentido declaró: "Cuando pretendáis llegar a otras provincias de Castilla-La Mancha, también vamos a estar ahí con vosotros para lo que necesitéis".

Lidia Sánchez, representante del Teléfono de la Esperanza en Toledo, agradeció el apoyo de Martín Molina y expresó "la gran satisfacción" que sentían todos sus compañeros ?por ver hecho realidad el trabajo realizado desde hace cuatro años?. A este respecto, Lidia Sánchez quiso reconocer muy especialmente el apoyo que han recibido del equipo del Teléfono de Albacete: "Son tantas las experiencias compartidas que hemos tendido un hermoso puente entre los dos centros". Además, la representante del Teléfono de Toledo expuso algunos de los próximos proyectos de su centro: "Aunque acabamos de nacer, ya tenemos un hijo, porque algunos de los voluntarios que comenzaron en Toledo ya están organizando cursos de formación y talleres de autoayuda en Talavera".
Salvador Moya, presidente del Teléfono de la Esperanza de Castilla-La Mancha, animó a los voluntarios de Toledo a que sigan "sembrando la semilla de la esperanza" en la sociedad, una esperanza "que no es un valor vacío, sino que debe estar lleno de realización. Es la esperanza de la depresión que desemboca en la alegría de vivir y la esperanza de la soledad que se siente escuchada". Asimismo, Salvador Moya alentó a los voluntarios a "escuchar el 'hoy de la sociedad', que no es otra cosa que estar muy atento a las necesidades más acuciantes de la actualidad social, como puede ser la inmigración, que es una realidad, que no un problema".
La directora general de Acción Social y Cooperación Internacional de Castilla-La Mancha, Guadalupe Martín, felicitó al Teléfono de la Esperanza por dedicar este año el Día de la Escucha a escuchar a la población inmigrante. "Os lo agradezco de verdad porque, si cualquiera de nosotros puede tener problemas y necesitamos compartirlo con alguien, con mayor razón las personas inmigrantes que a veces están solas y no pueden compartir sus preocupaciones con sus seres queridos. Tener a alguien que les escuche es muy positivo porque les facilita la posibilidad de integrarse y de que nos conozcamos mutuamente".
Igualmente, la concejala de Bienestar Social y teniente de alcalde de Toledo, María José Rivas, quiso agradecer "la labor que vienen desarrollando los voluntarios del Teléfono por la ciudad de Toledo". Por otra parte, trasladó a la audiencia su reflexión sobre "¿qué diría el fundador del Teléfono, Serafín Madrid, si pudiera ver 35 años después, cómo aquella idea suya se ha convertido en una institución de voluntariado, de manera que usuarios necesitados pueden contar con el apoyo permanente de personas que les escuchen?".
Jesús Madrid, presidente internacional del Teléfono de la Esperanza, contestó la pregunta de la concejala y explicó que su hermano Serafín "estaría ciertamente muy orgulloso porque el Teléfono de la Esperanza aborda lo más profundo del dolor humano, y ahí todas las personas somos iguales. Los problemas que nosotros tratamos también llevan corbata". También, Jesús Madrid explicó que su familia es de Cuenca, "por lo que mi hermano estaría muy feliz, como castellano-manchego, de que su tierra contase con un nuevo centro del Teléfono. Somos de la tierra de don Quijote de La Mancha y ciertamente la obra del Teléfono de la Esperanza es de quijotes, así como el fundador que era un auténtico quijote".

La celebración de la inauguración concluyó con un emotivo poema titulado "Escúchame" recitado por los voluntarios Mariani y Antonio, seguido por la hilarante actuación del grupo teatral Thales mientras los asistentes degustaban un típico postre toledano: el mazapán.

Asimismo, todos los asistentes fueron invitados a participar en una visita guiada por esta preciosa ciudad, declarada Patrimonio Artístico de la Humanidad por la UNESCO y ejemplo de convivencia de tres culturas.
La sede del Teléfono de la Esperanza en Toledo está ubicada en la primera planta del número 20 de la calle Cardenal Tavera.